Para este mes de febrero, desde Mas de Torrent Hotel & Spa proponemos hacer una escapada al Monasterio benedictino de Sant Pere de Rodes.
Situado en el término municipal del Port de la Selva, se levanta, majestuoso, en medio de la montaña, dominando toda la península del Cap de Creus, un entorno con unas maravillosas vistas.
El origen del monasterio se encuentra envuelto por las leyendas, que unidas a los interrogantes arqueológicos e históricos, hacen que el lugar tenga un cierto aire de misterio. Estas leyendas hablan también del cuerpo, o de las reliquias, de Sant Pere y de otros santos, depositadas en este lugar desde la antigüedad.
Para complementar esta visita, me gustaría recomendar un vino de la bodega Masia Serra. Esta bodega se encuentra en una austera casa de estructura típica de masía catalana, limitada al norte por las Alberes, montañas que se estiran hasta el mar, y por la parte sur, abierta a la plana ampurdanesa, proporcionando un horizonte limpio a nuestra mirada, sobretodo cuando sopla la tramuntana.
Masia Serra es una bodega familiar, fruto de esfuerzos y de ilusiones. La nobleza y la constancia en el trabajo quedan reflejadas en cada huella que dejamos entre sus viñedos.
Es de obligada visita una sencilla, pero bella estancia, coronada por unas cuantas poesías que cuelgan de las paredes y que nos hablan de la bondad del vino, de la esperanza en el fruto y del amor a la tierra. En este lugar se catan los vinos y se deciden los ensamblajes que pretenden sobrevivir el paso del tiempo.
Me gustaría empezar el año recomendando este suculento y a la vez sorprendente espumoso, que elabora la bodega Masia Serra en el Alt Empordà, el gran Cremant 2009. De color amarillo, con suaves tonalidades verdosas, lento y armonioso desprendimiento de pequeñas burbujas, 24 meses de crianza y elaborado con la variedad Garnatxa.















Febrero 15, 2012
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